Sebastian
No hay vuelta atrás. Esa es la única idea clara que tengo mientras salgo de la habitación del abuelo y cierro la puerta con cuidado, como si el simple gesto pudiera protegerlo de todo lo que está pasando afuera. Hace apenas unas horas intentó decir algo, algo importante, algo que claramente tenía que ver con Evelyn y Nathaniel… y no pudo. Verlo así, débil, luchando por respirar, con los ojos llenos de urgencia, me termina de romper cualquier duda que pudiera quedarme.
Esto ya no es