Clara
Sigo de pie en el pasillo del hospital con la sensación de que el suelo ya no es firme bajo mis pies, como si la pregunta que acabo de lanzar hubiera cambiado el aire alrededor de nosotros y nadie pudiera fingir que no la escuchó. “¿Y si Evelyn no murió de cáncer?” No fue una acusación directa, ni siquiera una afirmación, pero desde que la dije no ha dejado de resonar dentro de mi cabeza. No tengo tiempo de procesarla porque la puerta de la habitación donde está el abuelo Edward se abre y