Mientras Gabriela iba camino a la oficina de Guillermo Dos Santos -la fachada de Guillermo- se encontró con Madame Susan.
-¡Mujer! ¡Por fin te encuentro! -le dijo la madame con urgencia.
-¿Qué pasa? -respondió Gabriela.
-Tenemos un problema. ¡Tienes que venir ahora mismo! Te busqué por todos lados.
-No puedo -contestó Gabriela-. Tengo algo muy importante que hacer.
-¡No! Ven conmigo ahora -insistió Madame Susan.
Gabriela no tuvo más remedio que acompañarla... y por esa razón no pudo habla