—Lo mejor será que demos de baja a Luciano Lombardo cuanto antes. —concluyó un hombre asiático miembro de La Triada. —Es imperativo que mitiguemos cualquier complot en nuestra contra. —declaró dejando caer el puño en su mesa. El golpe provocó un sonido gueco que me hizo saltar en mi silla. Me hubiese caído de no ser por Alexey.
Todos asintieron, mostrándose de acuerdo con sus palabras.
Llevaban aproximadamente cuarenta minutos debatiendo el castigo que merecían dichos traidores. Nadie había int