Hice un esfuerzo enorme por no mirarlo el resto del viaje a la revista. Debía concentrarme en mi entrevista y no en la forma en la que sus bíceps se acentuaban en su camiseta. Aunque claro, decirlo era mucho más fácil que hacerlo.
No tardamos mucho en llegar a mi destino, aunque yo lo sentía como si fuesen horas. Quería alejarme de todo lo que me recordara a él, así que me baje antes de que terminara de estacionarse por completo. Alexey me observó con reproche.
—Mis hombres estarán por todo el