El resto de la fiesta lo pasamos saludando a más gente y sonriendo como si fuésemos dioses. No llegue a conocer a toda la familia, porque eran demasiados. Pero conocía los más cercanos del circulo de la Alexey. Varios primos y unos cuantos tíos demasiado jóvenes como para pasar por hermanos de mi esposo. El Boss siempre se mantuvo serio.
En cuanto a Dominika, su semblante le cambio a uno más tranquilo cuando trajeron al tigre. Prácticamente le volvió la alegría a la cara y era lo único que quer