Nunca podrí cansarme del sexo con Alexey, definitivamente era como estar en otra dimensión, donde lo único que podía hacer era sentir el placer que me daba. Lo único que lamento, es que tuvo que controlarse un poco más a causa de mi embarazo. El doctor había sido bastante claro con sus indicaciones. Nada de esfuerzos que me dejaran agotada.
Luego de amarnos, estábamos demasiado cansados como para movernos, así que nos quedamos dormidos en mi habitación. Sabía que Alexey debía marcharse a la for