De verdad que logré sentir lastima y admiración por Alexey en partes iguales. Luego de ver al menos diez vestidos más para Dominika, esta decidió llevarse el primero que de probo. Su padre estaba que la ahorcaba ahí mismo, pero una sola de sus sonrisas fue suficiente para calmarlo. Incluso nos llevamos la diadema dorada que la hacía ver hermosa.
Después de ese suceso, la cosa fue de mal en peor para el Boss, me consolaba diciendo que se lo merecía. Él solo se había invitado a nuestra salida, pu