Fue la mejor noche que he pasado en mucho tiempo. Estar con mi familia no tendría un precio que no estuviese dispuesto a pagar. Luego de terminar con la pintura, Dominika se quedó dormida en mi regazo. La pobre estaba demasiado cansada como para continuar hablando, todas sus energías se habían menguado por completo. Se veía demasiado tierna.
Alexey la tomó en brazos y la llevábamos a su habitación. Me encargue de ponerle su pijama y después nos retiramos. Pronto anochecería y el Boss debería ma