Alexy y Dominika pasaron todo el día conmigo. Según el Boss, había pedido un permiso especial en la escuela para que le permitieran salir. Lamentablemente solo duraba 24 horas y ya mañana debía marcharse. Me entristecia no poder verla hasta sus próximas vacaciones.
—Siempre es placer verte, Dominika. —dije haciéndole una pequeña reverencia. La niña rió ante mi fallido intento de parecer graciosa.
—Espero poder venir seguido. —admitió riendo. Examinó rápidamente mi gesto, por lo que vi, le hacía