Salvatore estaba revisando videos de partidos anteriores cuando le llegó el mensaje de Isabella.
“Está bien” —respondió. Luego miró la pantalla de su celular durante unos segundos pensando si debía enviar algo más.
Su debate fue interrumpido cuando su jefe de seguridad le llamó para decirle que acompañarían a Isabella hasta casa de su prima y luego a un club.
—Asegúrense de que nada le pase —ordenó.
—Sí, señor.
Colgó y le dio “reproducir” al video, pero su concentración fue en picada. Su