Isabella observó a Salvatore mientras se despedía de Caeli. Momentos como aquellos le recordaban que ella salía sobrando, cuando todo terminara ella saldría de sus vidas y Salvatore y su sobrina volverían a ser solo ellos.
—Pórtate bien mientras estoy lejos, cariño. —Salvatore dio un último beso en la mejilla de su sobrina y la colocó en el suelo junto a sus juguetes—. ¿Todo bien? —Salvatore la miró con el ceño fruncido.
—Sí. ¿Alistaste todo?
Salvatore tenía un par de partidos fuera del país