Serena
Presto atención al saludo de ellos y a la manera en que Ian disimula su nerviosismo e invita a Taís a pasar.
No sabría describir este momento tenso, en el que las tres nos miramos atentas y en pleno mutismo.
Esto es demasiado incómodo.
—Tú, otra vez. —Es Yesenia quien rompe el silencio—. ¿Qué es lo que buscas aquí? ¿Acaso te gusta Ian?
¡Por Dios! Esta niña si es directa. Lo que me provoca gracia es que ella no tiene derecho a reclamar nada. ¿Quién se cree que es?
—Yesenia, ¿qué mierdas t