Bratt
Miro a Jael, quien parte la carne con una delicadeza que me fastidia. ¿Acaso él tiene que hacerlo todo de esa manera tan desesperante?
—Si eres así mientras follas, no le haces ni cosquillas a tus polvos —digo para joderlo.
—Yo no necesito ser un buen follador, con todo el dinero que les puedo dar las hago felices.
Este tipo es un maldito pendejo.
—No me digas... —Río con sarcasmo—. ¿Eres imbécil o qué? Si te casas, serás el cornudo mayor de Diamond.
—En especial si la traigo a vivir a es