Capítulo 22: Lo que sucedió fue...
Me siento eufórica, feliz, poderosa y muy cachonda; pero al mismo tiempo, estoy débil y por momentos siento que me duermo.
—¿A dónde me llevas, bombón...? —balbuceo en su cuello. Olfateo su rico perfume y le lamo la oreja, luego estallo en carcajadas.
—Deja de calentarme, pelirroja. —Lo escucho reclamar.
Siento que me duermo y que floto en la oscuridad, pero el frío en mi cuerpo desnudo me despierta.
—¿Qué haces? —pregunto atolondrada, al verme en ropa interior.
—Te quito esa ropa sucia y hedio