Dicen que la venganza no es buena, pero ahora mismo se siente muy bien. Y, aunque estoy consciente de que Bratt no siente celos románticos por mí, sé que le estoy dando directo al orgullo.
Hoy aprenderá que con Serena Bell nadie se mete y sale impune, y que sus cuernos se los puede meter por el trasero. Él tendrá que decidir entre su manía al sexo o su negocio, porque no es verdad que yo seré la burla de sus zorras.
Imbécil.
Ya ha pasado una hora, desde que Bratt me mandó ese y otros mensajes q