Isabella regresó a la sala. Al pasar junto al mueble de la televisión, vio la bolsa de diseño que Elena había traído, todavía metida en el bote de basura. La tomó sin abrirla y salió al porche trasero para tirarla en el contenedor grande. No quería nada de esa mujer en su casa.
A las diez en punto, Clark ya la esperaba junto al auto con la puerta abierta. Anton iba agarrado de la mano de Isabella, saltando sobre el pavimento con un poco más de energía que los días anteriores. La visita a la psi