Mundo ficciónIniciar sesiónElena la miró con una furia asesina. Se acomodó el cabello con un gesto brusco, soltó un bufido y recogió sus lentes oscuros de la mesa.
—Esto no se va a quedar así, Isabella —amenazó en un susurro lleno de veneno—. Ya verás lo que dice Leo cuando se entere de que atacaste a su socia en su propia casa. Te vas a quedar sola, te lo garantizo.
Elena caminó a toda prisa hacia la salida, azotando l







