Enzo
Me quedo inmóvil durante unos segundos, mirándola, con su cabello extendido sobre la madera. Es tan jodidamente hermosa que duele.
—No quiero que vuelvas a usar maquillaje, al menos no mientras estemos en casa.
Mi petición la descoloca, lo veo en su mirada.
—¿Por qué? ¿No te gusto?
—Eres lo más hermoso que he visto en mi puta vida —confieso sin filtrar mis palabras, y ella sonríe—. Pero eres aún más hermosa al natural, cuando puedo ver cada una de tus...
Un sonrojo cubre sus mejillas, y me