Arianna
Me estiré en la cama, sintiendo el cuerpo dolorido, como si un camión me hubiera pasado por encima... un camión con nombre y apellido. Sonreí como una idiota al recordar la noche, una noche mucho más intensa de lo que había imaginado, aunque cuando salí de aquí ayer, jamás pensé que terminaría de esta manera.
Busqué su cuerpo junto al mío, lista para empezar de nuevo, a pesar de que mi conciencia me decía que debía esperar, ¿pero a quién engañaba? Nunca la escuchaba. No lo hice anoche c