Enzo
Entré a la casa pasada la medianoche, esperando que ella estuviera dormida. No estaba listo para enfrentar uno de sus ataques. La conversación que tuve esta mañana con Antonio no ha dejado de repetirse en mi cabeza.
Voy directo al bar y me sirvo un trago. Hoy pasé por un infierno y necesito un poco de alcohol en mi sistema. Me doy la vuelta después de dar el primer sorbo y mis ojos se posan en una foto de Sasha. Un nudo se me aprieta en la garganta.
Me acerco a ella y me quedo allí de pie,