Silvina no pudo evitar preguntar:
—¿Qué pasó?
—¡Ay, niña, tú no sabes lo escandalosa que está esta familia! —respondió una mujer de mediana edad, amante del chisme, que la tomó del brazo y comenzó a hablar sin parar—. La suegra llegó del campo a vivir con su hijo y le exigió a la nuera que le sirviera la comida. ¡Pero resulta que la nuera no se anda con cuentos! Le tiró un plato de comida caliente en la cabeza a la vieja. ¡Y la suegra tampoco se quedó atrás! Le aventó otro plato, y en cuestión