La noche caía con una calma engañosa sobre la ciudad de Boston. Afuera, el cielo era una alfombra oscura salpicada de estrellas perezosas, y una brisa tibia recorría las calles agitadas del centro, llevando el perfume de los árboles floridos mezclado con los olores urbanos. Pero adentro, el ambiente era otro.
El restaurante elegido por los Remington para la cena familiar era una antigua casa restaurada, transformada en uno de los espacios más sofisticados y reservados de la ciudad. Un lugar don