Lila Montgomery
En medio del caos colorido de la pista, rodeada de luces parpadeantes, sonidos vibrando en mis huesos y voces riendo a mi alrededor, fue como si el mundo, de repente, dejara de girar. Algo me golpeó de lleno. Un escalofrío en la nuca, un instinto. Una presencia que no necesitaba ser anunciada.
Giré el rostro lentamente, como si ya supiera lo que encontraría. Y allí estaba él. Taylor Remington.
Parado e inmóvil, como si hubiera sido esculpido en piedra. Las manos cerradas a los l