El sol aún no había terminado de salir cuando los primeros ruidos de la cocina comenzaron a cobrar vida en la Hacienda Sun Valley. El aroma del café recién hecho ya llenaba el aire, mezclado con el perfume del pan recién horneado y el tocino chisporroteando en la sartén de hierro.
Maria, con el delantal de flores atado a la cintura, tarareaba en voz baja mientras acomodaba la mesa con una dedicación que solo los años sabían explicar.
Le gustaba cuidar de Taylor desde que era niño. Había aceptad