Oscura Tentación.
La tarde ya está oscura cuando salgo de la biblioteca, y ahí está Alaric. Apoyado contra el capó del auto como si el campus entero le perteneciera.
Traje oscuro, mangas remangadas, expresión imposible de leer. Pero cuando me ve, algo en sus hombros se relaja.
Solo un poco, solo lo suficiente para que yo lo note.
Camino hacia él y entonces ocurre.
—Amara.
Una voz masculina desconocida me llama por mi nombre.
Me giro: un chico alto, cabello oscuro, veintidós o veintitrés años. Lleva una carpeta b