Trago duro, porque no tengo instintos suicidas para desafiarlo, sobre todo, cuando tiene en su poder a mi hermana, pero tampoco tolero que me haya engañado así, porque sí, él es un mafioso, pero eso no quiere decir que me va a obligar a aceptar y ser parte de sus crímenes.
— Como será mi vida después de la muerte también es importante y sin duda, he perdido la oportunidad de estar en la gloria de Dios al hacerme parte de ese enfrentamiento.
— Si tanto te molesta ello, puedes verlo como sucedió: