Mundo de ficçãoIniciar sessãoEstoy completamente excitado, por eso, aunque mi cabeza me dice que debo detenerme y enseñarle a mi mujer de una forma diferente que solo la quiero a ella, mi boca se pega a la intimidad de ella y succiona cada preciada parte que extrañaba saborear.
— ¡Maximiliano! — exclama ella como si fuera algo vergonzoso.— Ni te atrevas a detenerme, porque tú fuiste quién me provocó. — le digo de inmediato.— Espera un






