Mundo de ficçãoIniciar sessãoNarra Axael
Los chicos suspiran profundo negando ante el fracaso de disculpa de su jefe, por lo que, después de varios minutos, uno de ellos lo busca y al poco tiempo él regresa.— Bien, continuemos hablando.— Lo dejaré claro, Maximiliano: no voy a renunciar a mi bebé. Tampoco quería renunciar a ti, pero si sigues determinado a tratar mal a la bebé deseando su muerte, puedes continuar el resto de mi vida lejos de mí.






