Un hombre que tiene mucha experiencia en esto y es el jefe de la mafia, me ha cedido el control en algo en el que soy inexperta y la verdad, es que no se ve preocupado. Porque después de dejarme sobre él coloca sus manos debajo de su cabeza para usarla como soporte.
Es por eso que puedo ver todo lo tranquilo que está ante la situación que se está viviendo. Demasiado tranquilo para mi gusto.
— ¿Tienes idea de lo que estás haciendo?
— Sí, claro.
— Me estás dando el control y yo solo soy una chica