Mundo ficciónIniciar sesiónMaximiliano, no se despide de su padre, solo bajamos de la ambulancia y somos llevados lejos mientras los chicos nos escoltan mostrando sus armas sin alguna preocupación por alertar a las personas a nuestro alrededor.
‘Parece que le importa poco que se enteren de nuestra ubicación.’ Me digo mentalmente.— No es tu culpa. — digo y él tensiona su cuerpo.— Por favor, no hablemos de eso, no me siento bien. — dice Maximiliano






