Mundo de ficçãoIniciar sessãoMis palabras tensionan el cuerpo de Maximiliano y por eso, me alejo un poco para correr lejos de él, porque realmente estoy muriendo de la vergüenza. Pero, sus brazos me abrazan con fuerza y yo siento como mi corazón se acelera y no precisamente por mi problema cardiaco.
— Maximiliano…— ¿Qué acabas de decir?— Por favor, no me hagas repetirlo. No quiero aumentar mi vergüenza.— ¿Por qué te






