Mundo ficciónIniciar sesiónSu beso es justamente la medicina que necesito, porque aunque mi corazón duele y mi cabeza sigue doliendo un poco, todo mareo, ganas de vomitar o malestar general desaparecen para abrirle el paso a todas las sensaciones que sus toques y besos me hace sentir.
Maximiliano no piensa contenerse, lo sé porque la forma en que aprieta con fuerzas mis glúteos, pechos y piernas, me dicen que no hay manera de detenerse y yo no le pediré ello. Porque deseo satisfacerlo.<






