Oh Dios, estamos saliendo de la ciudad. Pensé para mis adentros cuando vi que pasamos por debajo del cartel de “Vuelva pronto”
-¿A dónde vamos?- pregunté preocupada pero tratando de no levantar la voz.
-Tranquila, no falta mucho- dijo mirando constantemente los espejos con paranoia.
Yo no quería mirar hacia atrás, pero rezaba con que nos estuvieran siguiendo el paso, cuando más nos alejamos de la ciudad más perdía las esperanzas de alguna vez ser encontrada. Miré la hora en el tablero del ve