El vehículo frenó en el aeropuerto, pero en la parte trasera, en la entrada de aviones privados. Primero bajó el conductor y comprobó junto con su pistola cargada, que no había señales de la mujer a los alrededores. Era la parte menos concurrida, donde la gente común y los turistas no pasaban, era una zona de pocas personas, lo cual empeoraba las cosas, una pista de aterrizaje privada con un solo avión pequeño estaba detrás de ellos y nada más. No había lugar para esconderse, solo tenían que co