Esmeralda
Estaba tranquilamente en la empresa, enfocada en mi trabajo, cuando al llegar a la oficina me encontré con una escena que me dejó en shock. Allí, justo frente a mí, estaba Andrés, mi mejor amigo, besándose apasionadamente con una mujer.
Pero no era cualquier mujer... ¡Era Livia! La misma mujer que había intentado robarse a mi esposo. No podía creer lo que veía. Sentí una mezcla de incredulidad y traición. Andrés, el hombre en quien más confiaba, involucrado con la persona que había