Siento mi estómago hinchado y los movimientos suaves de mi bebé dentro de mí, un recordatorio constante de la pesadilla en la que estoy atrapada. Han sido meses interminables, llenos de angustia y miedo. Matt está completamente loco. No es el hombre que alguna vez conocí, si es que alguna vez lo fue. Me ha obligado a mudarme de casa varias veces, siempre bajo la vigilancia constante de sus hombres, que me custodian como si fuera una prisionera. No tengo un momento de paz, me siento asfixiada, c