Un padre que hacía todo lo posible por mantenerse de pie aunque por dentro estuviera roto.
Alma comprendió en ese instante, que debía tomar una decisión.
No podía borrar el dolor de Héctor.
Que tampoco podía reemplazar el dolor que había en su corazón.
Pero, mientras compartieran el mismo techo, haría todo lo posible para que él comprendiera que todavía era capaz de encontrar un poco de paz.
Alma tomó un libro sonrió --gracias Carmen-- después salió del despacho. Sin saberlo, Alma había descubi