Ellos ya son marido y mujer.
El día de la boda entre Alma Salazar y Héctor Varela finalmente llegó.
La ceremonia se celebró en una elegante hacienda a las afueras de la ciudad. Los jardines estaban decorados con rosas blancas y marfil, tal como Alma había imaginado.
La música un cuarteto de cuerdas acompañaba la llegada de los invitados.
Esta vez, Alma no sentía la ilusión de un cuento de hadas.
Caminaba hacia el altar con la serenidad de quien había aprendido a levantarse después de una profunda decepción.
Al final del p