Vincent intentaba analizar lo que Ángela le había mostrado, sin entender por qué ella no tenía millones de dólares en su cuenta bancaria. Cuando eran más jóvenes ella conducía un lujoso automóvil personalizado y pintado a su gusto.
-¿Aún tienes el Lamborghini rosado?- Ella hizo un gesto de desagrado y fue incapaz de sostenerle la mirada porque no quería que el viera cuánto le dolía recordar aquello
El automóvil era solo algo material, pero el color le recordaba esa etapa que le encantaría olvi