Vincent se quedó en el cuarto de Ángela. Negarse a dormir con él de nada le había servido. Él había llegado con ideas muy claras y precisas que incluían invadir cada aspecto de su vida.
Jesús con el paso de los días se mostraba muy feliz y Ángela se sentía desplazada en varias cosas que antes solo eran de los dos.
-Me gustaría tener un hijo como tú- Vincent despeinó a Jesús en un gesto cariñoso
-¿Quieres ser mi papá?- Lo miró con sus ojitos cargados de emoción
-Solo si tú mamá me lo permite,