Ángela se había mantenido lo más alejada que había podido de Vincent en todo su embarazo. Las últimas semanas ella había tenido más contracciones de las que debía y la amenaza de que él parto se adelantara la había hecho permanecer en reposo absoluto.
Jesús y Vincent se desvivían en atenciones con ella y aunque se negara a sentir más que odio por el padre de sus hijos esa era una tarea cada vez más difícil de lograr. Sentía como su corazón se aceleraba por su cercanía y aunque muchas veces qui