Hayley no había vuelto a dirigirse a Evan desde aquel día. Más que enojada, se sentía frustrada y decepcionada. Intentó comprender los motivos que lo llevaron a actuar de esa manera, pero solo podía pensar que los beneficios que había recibido en la editorial no eran fruto de su propio esfuerzo, sino más bien un resultado de la influencia de su esposo.
No lo merecía. No merecía estar en un lugar donde no pertenecía por su talento o desempeño. Durante tanto tiempo, había creído que su trabajo te