Mientras tanto, abajo, Evan apenas podía concentrarse en las conversaciones que se daban alrededor de la mesa. Los Sinclar hablaban con entusiasmo sobre las actividades del fin de semana, pero él solo podía pensar en Hayley. ¿Estaría dormida? Esperaba que no y así poder retomar la conversación que había quedado a medias. Su mente volvía una y otra vez a la expresión de indiferencia con la que ella lo había tratado desde que llegaron. Esa distancia lo torturaba más de lo que estaba dispuesto a a