El silencio en el interior del auto era tan espeso que casi podía palparse. Nunca antes Evan se había sentido incómodo con la ausencia de palabras, pero esta vez era diferente. La tensión entre él y Hayley se había hecho insoportable. Ambos permanecían inmóviles en sus respectivos asientos, como si cualquier movimiento pudiera romper la frágil barrera que los mantenía en una tregua silenciosa. Incluso Copito, que los acompañaba, lucía intranquilo, removiéndose constantemente en el asiento trase