Capítulo 59. Desbordes de arrepentimiento.
Alicia se quedó paralizada al escuchar esas palabras. Aunque sospechaba que tenía algo con Miranda, escucharlo de la boca de Axel fue como recibir una puñalada en el corazón. Cerró los ojos por un momento, tratando de controlar el torbellino de emociones que la invadía.
—Lo sé —dijo finalmente, con voz temblorosa. —O al menos lo sospechaba.
Axel la miró sorprendido, sus ojos vidriosos por el alcohol.
—¿Lo sabías? —balbuceó.
—No soy estúpida, Axel —respondió ella, cruzándose de brazos. —Pero esc