Capítulo 43. Rumores y revelaciones.
Su tiempo en la delegación había sido un recordatorio amargo de lo bajo que Axel había caído en su intento desesperado por contactar con Alicia.
El cansancio se reflejaba en sus hombros caídos mientras se sentaba en la fría celda. A pesar del aislamiento y la humillación, su mente no dejaba de repetir la misma pregunta: “¿Cómo pude permitir que las cosas llegaran hasta este punto?”
El eco de pasos en el pasillo interrumpió sus pensamientos. Una figura conocida se acercaba con rapidez. Miranda,