Capítulo 32. Encuentro inesperado.
Alicia sintió como si le hubieran echado un balde de agua fría. Las palabras de Miranda resonaron en sus oídos, haciendo que su corazón se acelerara aún más. Sin embargo, se esforzó por mantener la calma, enderezando su postura y mirando directamente a los ojos de la mujer frente a ella con una expresión de frialdad, aunque por dentro la llama de la ira había empezado a arder.
"¿Exesposa?", pensó Alicia, su mente trabajando a toda velocidad. "¿Acaso Axel ya ha iniciado los trámites de divorcio?