Capítulo 25. Malas interpretaciones y decisiones.
La puerta de su habitación se abrió de golpe, rompiendo el silencio como un trueno. Stella apareció en el umbral, su rostro encendido de indignación, con un periódico sujeto en la mano.
—¡¿Cómo pudiste hacerle esto a Alicia?! —espetó, agitando el periódico frente a él con furia.
Axel frunció el ceño y se incorporó lentamente, apoyándose en los codos. Su expresión reflejaba una mezcla de cansancio y desagrado ante la interrupción.
—¿De qué estás hablando, Stella? —preguntó con voz ronca.
Stella