El Valerius de las sombras dio un paso firme dentro de la habitación, dejando un rastro de fango espeso sobre el suelo de granito. Valerius, el ex Alfa, intentó abalanzarse hacia adelante, pero sus piernas cedieron de inmediato por el cansancio extremo del ritual anterior. Cayó de rodillas junto al colchón, maldiciendo en voz baja mientras su propia mano temblaba sin poder sostener el sable corto. La debilidad de su cuerpo era una humillación insoportable frente a su doble.
—Mírate, eres un des